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26.5.25

Tengo una paloma amiga, que me ha puesto los cuernos


Estoy en la terraza hablando con una paloma, y aunque ella me entiende perfectamente no es capaz de responderme. Me mira, gira la cabeza varias veces, no me pierde de vista a un par de palmos de distancia, pero no sabe hablarme. O yo no le entiendo del todo.

Cuando más atenta la tenía, cuando ya habíamos entrado en conversación unipersonal, y yo le hablaba del pan que le pongo, mojado para que no le raspe la garganta, a veces con algo de arroz cocido para cambiar de sabores, ha venido otra paloma que ya ni lo sé ni me importa si era paloma o palomo, y se han ido los dos sin despedirse.

Como es lógico y ante el despecho, he optado por retirarle las migas de pan que le había puesto en su caseta de comida. Conmigo esas faltas de respeto no, las mínimas. Y me he bajado a dejarlo por escrito, para aliviarme. 

Creo que subiré otra vez a volver a poner el pan. El amor entre palomas es lógico.

17.5.25

El Haiku: Un Universo japonés en Diecisiete Sílabas


Los haikus japoneses nos invitan a un viaje poético único. Originarios de Japón, no son simplemente poemas cortos, sino una ventana a la observación del mundo y la captura de un instante. 

Tradicionalmente, un haiku se define por su estricta estructura silábica: diecisiete sílabas, distribuidas en tres versos con un patrón fijo de 5, 7 y 5 sílabas. Es una forma concisa que busca evocar una imagen o una emoción con la máxima economía de lenguaje.

La Particularidad del Japonés y la Regla de las Sílabas

Sin embargo, la aparente simplicidad de la regla 5-7-5 esconde una complejidad considerable al trasladarla a otros idiomas. El japonés tiene una estructura silábica muy diferente a la de las lenguas occidentales como el castellano o el inglés. 

En japonés, cada "onji" (unidad rítmica que a menudo coincide con una sílaba, pero no siempre exactamente igual a nuestro concepto de sílaba) tiene un peso y una importancia fonética distintos. 

Esto permite que en japonés se pueda construir un sentido profundo y sugerente con muy pocas unidades sonoras, algo que resulta mucho más desafiante en castellano o en inglés siguiendo la misma cuenta silábica estricta. 

Intentar una traducción literal respetando el 5-7-5 original puede llevar a frases forzadas o con poco sentido en nuestro idioma, haciendo que muchos haikus japoneses sean, en cierto modo, "imposibles" de traducir manteniendo todas sus reglas originales sin perder su esencia poética.

La Estructura Interna: Desarrollo y Sorpresa

Más allá del conteo silábico, una característica fundamental del haiku es su estructura interna y el juego entre sus versos. 

Generalmente, los dos primeros versos ("ku" inicial y medio) establecen una escena, presentan un elemento de la naturaleza, o desarrollan una idea o pensamiento. 

Son la preparación, la ambientación.

El tercer verso ("ku" final) llega entonces con un giro, un contraste, una sorpresa, una conclusión inesperada o una nueva perspectiva que ilumina o resignifica lo dicho en los versos anteriores. 

Es lo que en la poética del haiku se conoce como "kire" (corte), aunque no siempre se manifieste con una palabra específica de corte, sí se siente esa pausa o cambio de foco que da profundidad al poema.

El Haiku en la Poesía Occidental: Una Adaptación del Espíritu

Ante las dificultades de replicar fielmente la métrica japonesa, la forma en que se escribe haiku en las lenguas occidentales a menudo prioriza otros aspectos. 

Si bien algunos autores intentan mantener el 5-7-5 como un ejercicio formal, la mayoría de los haijin (escritores de haiku) occidentales se centran en capturar el espíritu del haiku:

  • Mantener la estructura de tres versos.
  • Utilizar los dos primeros versos para el desarrollo de una idea o imagen.
  • Reservar el tercer verso para el desenlace, el giro o la sorpresa.
  • Buscar la brevedad y la concisión, aunque se salten la regla exacta de las sílabas. La idea es que el poema sea corto, a veces incluso muy corto, buscando la fuerza de un "instante capturado" más que la fluidez de una frase larga.
  • Centrarse en la observación de la naturaleza o en momentos cotidianos con una mirada fresca y profunda.

La intención es que el haiku occidental, sin la rigidez silábica, conserve esa capacidad de evocar una imagen vívida, generar una emoción sutil o provocar una reflexión a partir de un momento aparentemente simple.

Un Ejemplo y su Estructura (Un Haiku propio de ejemplo):

Tomemos tu ejemplo para ilustrar la estructura de desarrollo y sorpresa:

  • No le dejaban escribir (Primer verso: presenta la situación inicial)
  • lo que pensaba… (Segundo verso: desarrolla o completa la situación, el motivo)
  • …y consiguieron que no escribiera (Tercer verso: el desenlace, la "sorpresa" con un toque de ironía o tristeza sobre el logro aparente pero fallido)

Aquí se mantiene la estructura de tres líneas y la función del tercer verso como desenlace, a pesar de no seguir estrictamente el conteo silábico del japonés.

La invitación a la Poesía del Instante

Escribir o leer haikus, tanto los clásicos japoneses traducidos como los creados en nuestro idioma, es una invitación a detenerse, a observar el mundo con atención plena y a encontrar la belleza o el significado profundo en lo efímero. 

Es una forma de poesía que, en su brevedad, nos enseña el valor del instante y la fuerza de lo no dicho.


27.4.25

Me compré un mechero, y todavía no sé para qué


Estuve reunido con unos profesionales médicos de alto cargo para escucharles en sus problemas de abandono. Uno piensa equivocadamente que si eres algo o alguien, tienes asegurada la atención a tus problemas por parte de los que están por encima de ti, pero no es verdad, a veces te tienen para cubrir el puesto, el expediente, aunque seas Jefe de Servicio de un Hospital de una gran ciudad. Eran ayer veinte de esos.

Cabe dimitir, efectivamente, y de eso se trata, de intentar evitarlo, pues quien dimite se juega el futuro, y los que vienen detrás casi nunca son mejores, pues estos (los que deberían reemplazar a los elegidos con anterioridad, pues alguien pensó que eran los mejores) huyen de los nuevos puestos de responsabilidad ya quemada, de los desiertos de acero hirviendo. 

—¿Y no os han recibido en cuatro meses, tras pedir simplemente una reunión para explicar los problemas?— le dije yo extrañado ante tanta insidia —¿Y para qué os mantienen a los veinte Jefes de Servicio si no quieren escuchar vuestros problemas?

Las personas quemadas ya no hecha humo. Quien tiene humo encima de su cabeza todavía no está quemado del todo. Los quemados, los que ya no sirven para su papel de cerilla, esos… ya no tienen humo y solo están de color ceniza.

Salí con una tarea añadida, la de volver a poner fuego sobre las ascuas apagadas, pues los necesitamos. Es puro egoísmo social, no podemos prescindir de profesionales que han llegado hasta lo alto de la cima, y luego los dejamos abandonados.

Yo no fumo, pero al salir de la reunión me fui a un estanco y me compré un mechero. Todavía no sé qué haré con él.

25.4.25

No hay terapia más barata que escribir un Diario


Acabo de terminar de leer un libro de Juan José Millas, y como me ha gustado mucho, tanto, pues he vuelto a leerlo desde la página una, lo cual debe joder mucho al escritor, ya que lo normal sería comprarle otro diferente para su beneficio. O para el de la Editorial.

Lo curioso es que al comenzarlo no me acordaba nada de lo que estaba leyendo de un libro que ya había leído. 

—¿Y esto ya lo había leído yo?— me he dicho en silencio.

Será que sí, pero no lo noto. Es verdad que lo comencé hace ya unos años, y eso impone. Y que no es una novela sino una especie de Diario, lo que ofrece más opciones para ir olvidándolo poco a poco, pues aunque es muy agradable, es su vida, no la mía.

Los Diarios son escrituras que nos dirigen hacia la Nada, pero parten de Todo. 

No hay nada más barato dentro de las terapias para sentirte menos mal, que escribir un Diario. 

No lo recomiendan los psicólogos, no lo recomiendan mucho, para no perder su trabajo. Si acaso recomiendan sus libros, pero para su propia terapia.

Y es que una vez escrito un Diario… ya nadie los lee. Ni los protagonistas. Claro que… las novelas tampoco las leen los protagonistas. 

Los Diarios, si acaso los lee alguien… son (serán) los nietos. Lo malo de los que no tenemos nietos es que nunca tendremos lectores. Escribimos Diarios para nadie. 

Yo me recomiendo escribir Diarios en forma de Titulares. Sí, los titulares se leen, pero si van en página impar. Es que esto simplifica mucho el hecho de escribir un Diario, un libro, una novela. 

Solo con frases titulares y solo en las páginas impares. En un par de días te puedes escribir una novela de 500 páginas. 

¿He dicho días? Quería decir meses. O años.

JP

10.3.25

Ibn Arabi escribió sobre el amor


El filósofo y poeta murciano Ibn Arabi, también llamado Abenarabi y Ben Arabi, escribió este texto que vemos muy mal en la imagen, sobre el inicio del siglo XIII. Con siete años se tiene que ir de Murcia a Sevilla, desde donde inició un conocimiento amplio de todos los saberes de la época, a base de largos viajes primero por toda Andalucía y luego desde el Norte de África hasta Jerusalén.

Su tumba en Damasco en donde vivió los últimos 17 años de su vida es muy venerada por el Islam. Hay que recordar que su padre era murciano pero su familia procedía de Yemen y su madre bereber del Norte de África, una señal de que en aquellos siglos de asentamiento del islam en España, todos los habitantes eran españoles, unidos por cercanía con el norte de África. Veamos esta frase.

"Mi corazón acepta todas las creencias. Prado es para las gacelas, y el convento para los monjes, y el templo para los ídolos. Kabila para peregrinos, tablas de Torá y libro de Corán. Profeso la religión del amor doquiera cabalguen sus monturas, pues el amor es mi sola religión y mi fe".

24.2.25

Poesía: Cielo. Leonard Cohen


Los grandes pasan, pasan sin tocarse, pasan sin mirarse
cada uno sumido en el gozo, cada uno en su fuego.

No tienen necesidad el uno del otro,
tienen la más profunda de las necesidades.

Los grandes pasan.

Registrados en algún cielo múltiple,
grabados en alguna risa sin fin pasan
como estrellas de diferentes estaciones,
como meteoros de diferentes siglos.

Fuego inalterado por el fuego que pasa
risa inatacada por el confort,
se pasan los unos a los otros sin tocarse, sin mirarse
necesitando saber tan sólo, que los grandes pasan.



23.4.24

San Jorge es un buen día para leer libros con niños


Celebrar San Jorge, el Día del Libro, no es solo comprar libros o regalar rosas, es sobre todo leer. Y además incitar a la lectura a los más pequeños. 

Comprar libros está bien, pues se necesitan libros en las casas para fomentar el hábito diverso de la lectura, pero funciona muy bien leer con los niños, leer en voz alta, recitar y casi hacer teatro.

Esta página es de un libro de Lectura de los años 50 del siglo XX. Es casi Teatro para leer y ser leído. Para dialogarlo en compañía de la familia. 

Pero igual que este hay libros y textos del siglo XXI, con la misma finalidad. No se trata de comprar libros  con historias largas, o al contrario, solo con imágenes, dibujos e ilustraciones. 

Un libro tiene que ser entretenido según cada edad, fácil también, pero sobre todo un libro debe ser texto e historias. Aunque lleve muchas ilustraciones.

Un clásico Tebeo de los que ya no existen, también puede funcionar para leer en pocos minutos una historia sencilla y entretenida.

25.2.24

José Luis Borges y su relato "Un sueño"


En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventanas. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de madera y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mí escribe, en caracteres que no comprendo, un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular… 

El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben.


14.2.24

Los temas de una novela desde diferentes ópticas, desde distintos narradores

Una novela o un relato puede tratar de un tema muy común, muy utilizado, pero en cambio podemos enfocarlo desde un punto de vista original que lo convierta en novedoso. 

El punto de vista es también una manera de enfocar la literatura que puede funcionar muy bien si sabemos separarnos del tema, y relatar las escenas desde otro espacio. Cada historia puede tener muchos puntos de vista, y es el escritor quien elige la zona desde dónde contar lo que sucede.

Imaginemos una escritura de una novela sobre un atraco a un banco. Algo muy recurrente.

Todos hemos leído decenas de novelas desde el punto de vista del atracador, del policía o del director del banco. Pero no es tan normal una novela de un atraco desde el punto de vista de un niño que asiste asustado. 

Tampoco desde el punto de vista de alguien que lo ve todo, pero no está dentro del escenario, de la trama. Son pues diversas maneras de contemplar y relatar algo muy habitual.

Podría hablar or poner otro ejemplo de un relato sobre un campo de concentración, pero desde el punto de vista de la mujer del director. 

Un relato de un hospital desde la óptica de un señor de la limpieza. 

Un divorcio desde la mirada de los abuelos.

Así que no sólo son los temas, también los puntos de vista, lo que nos pueden dar originalidad.

Se puede elegir un narrador en tercera persona, cercana o por encima de todos. Pero también desde un narrador en primera persona que es quien da su punto de vista, que no es el que lo sabe todo, pero sí el que enfoca todo desde su particular mirada toda la trama.

10.2.24

Defendimos a las lagartijas hasta donde pudimos

Mi primera obra genial y única en su tiempo pues no había nadie capaz de ser tan loco o incluso imbécil como nosotros, mi primer trabajo serio decía, que demostró que yo iba para loco muy serio, lo hice con 13 años recién cumplidos, una edad excelente para demostrarse así mismo… que todo es posible.

Mi amigo y yo nos enteramos que iban a tirar una tapia de nuestro barrio para construir un edificio enorme, tremendo, en un barrio de casitas bajas. Nos parecía en los finales de los años 60 del siglo XX, como el asalto de la modernidad contra los barrios de toda la vida. Lo entendíamos a medias.

Debo recordar que mi barrio tenía el matadero de la gran ciudad y allí paseaban los corderos todas las tardes sin que ellos supieran que iba a ser su último paseo. Por eso, creo, cagaban más de la cuenta.

El caso —y vuelvo a mi primera obra genial— que aquella pared que iban a tirar daba al sol de la mañana, al sureste potente. Y como era de ladrillo caravista, estaba llena de lagartijas un poco tontas, pues cuando se quedan mirando al sol se las puede coger con suma facilidad. Las pasa lo mismo a las moscas.

Así que nosotros dos, amigos de los animales por culpa de un tal Félix, nos propusimos cambiar a las lagartijas de pared, trasladarlas a otro sitio para que no murieran aplastadas por las máquinas.

Podría parecer una boutade infantl, pero es posible que se superaran las 200 lagartijas movidas de calle, las que conseguimos trasladar en una semana. Las cogíamos por la espalda, con dos dedos, y las metíamos en una caja de zapatos que tenía una abertura chiquita en su zona superior, pegada con un celo. A la sumo les cortamos el rabo (sin querer y en plano ejercicio de caza y traslado) a media docena de las lagartijas de Montemolín.

Habría más de 500 calculamos nosotros. No todas se dejaban coger a la primera. Algunas eran viejas listas que nos veían llegar y se escondían entre los huecos de los ladrillos.

El caso es que un lunes después del colegio, cuando llegamos a la pared…, allí no había lagartijas… ni pared. Obvio. Nunca supimos si las lagartijas eran capaces de escapar del desastre ni a donde fueron a parar. Pero nosotros hicimos lo que pudimos, pues para eso éramos unos locos voluntarios.

9.2.24

El Pozo. Microrrelato de Luis Mateo Díez


Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. 

Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. 

En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior. «Este es un mundo como otro cualquiera», decía el mensaje.

7.2.24

Estoy cabreada y se me nota bastante


Estoy muy cabreada y se me nota. Que ya lo siento, pues me acabo de presentar entre estas páginas de mierdas. Soy la A, la A de Angustias. 

Y cogí una bronca con mi pareja el otro día de las de mirarse mal pero sin hablar pues no podemos ni pronunciar palabra y el caso es que el muy mamón cogió unas tijeras, me recortó y luego me llevó a un muro en donde me dejó pegada. 

Mi pareja es la B, la B de Bruto. 

Y lo inentendible para todos, es que la B sepa utilizar unas tijeras, pues parece una cosa imposible. Pero es que la vida es eso, algo imposible de entender bien. 

Los chorreones no es por que haya llorado, es que me puse tierna y me ha llovido encima. A las mujeres se les corre el rimel, a las letras se nos corre la tinta y la pena de la soledad.

¿Qué son los microrrelatos, los cuentos breves?


Un microrrelato es una historia completa, con inicio, desarrollo y final, y que muchas veces no contiene más que un párrafo, una frase incluso, un esbozo de historia. Pero suficiente para que se entienda, para que empiece y termine.

El microrrelato permite jugar con la creación literaria, poniéndote retos. Por ejemplo marcando un máximo de palabras. Una historia completa que solo contenga como máximo 100 palabras. Y si apuramos, que solo tenga 50 palabras. O que no sea mayor a 1.000 caracteres incluyendo los blancos o espacios.

El microrrelato más conocido entre los super cortos es de Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Otro muy corto sería del filósofo chino Zhuangzi y que tituló "El sueño de una mariposa": "Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu".

Arriba os he dejado una viñeta de El Roto publicada en el diario El País en febrero de 2024. Es un microrrelato completo. Es cierto que se apoya en un dibujo, en un nuevo elemento que describe el paisaje vacío sin utilizar palabras. Pero muchas veces el humor es simplemente (jope, pues de simple no tiene nada) un microrrelato maravilloso.

6.2.24

Carita de hilos tejidos y entremezclados


Te encontré muy quieta dentro de una peluquería, mientras una señorita de postín se hacía unos colores a mechas en su pelo. 

Tú… en cambio… estabas colgado en la pared a modo de mirar y no decir nada. ¿Cuántas conversaciones secretas habrás escuchado de refilón? 

Tendemos a contarles nuestras mierdas a todos los que nos tocan los pelos. Los de arriba y los de abajo. 

Para eso nos han creado animales, para seguir creyendo en el poder de los pelos, de las melenas, de los roces de piel contra piel, aunque todo dependa de modas y de tiempos.

5.2.24

Todos estábamos Enamorados del Arte


Me quedé mirando aquella multitud embarullada sabiendo que entre tantas personas, alguien me guiñaría la mirada para que todavía me quedara más tiempos contemplándolos. 

Y así fue. 

Casi todo lo que se pretende, al final se logra. 

Pero en realidad el que me guiñó el ojo no era el que más me gustaba. Pero no siempre se puede elegir la compañía, a veces son los demás los que nos eligen. Aun así me quedé un buen tiempo contemplándolos a todos, por ver si alguien más deseaba guiñarme el otro ojo. 

No, no hubo suerte.

Candados de amor bien sujeto


El Amor se rompe, se acaba, se cambia, se desplaza de un corazón a otro. Pero los candados permanecen hasta nunca se sabe cuándo. 

Un candado sí puede ser para toda la vida. 

Cuando se rompe el amor ya nadie se acuerda en dónde dejó la llave del candado para abrirlo y tirarlo al olvido. Así que van quedando retos atados y aplazados, rastros, restos incluso que se van llenando de óxido. 

Raúl y Ale ya no sabemos que tal están. 

El cutre del MC no sabemos si se ha vuelto más fino. 

El que añadía “oes” al final tampoco sabemos ahora si sigue sin saberse expresar bien. 

¿Cuántos amores quedan de estos veinticinco? Posiblemente ya no lo sepan ni ellos mismos. 

El amor es olvidadizo consigo mismo. Tiende a diluirse para desaparecer o para convertirse en otra cosa. 

La belleza del amor radica en saberse adaptar a los cambios. 

O no.



Bailando con niña para entretenerme yo


Yo me movía sin tener que escuchar el sonsonete de la moneda cayendo en el bote, sobre todo si era un niño o una niña quien se quedaba mirando mi presencia colorista. Me parecía lo mínimo por ocupar la calle. 

Si los padres osaban meterse la mano en los bolsos para sacar una moneda, sonreía por dentro. 

Mi baile era sencillo pues a los niños les gusta lo tranquilo, lo fácil, lo esperado. Un pasito hacia un lado, otro movimiento acompasado hacia el otro y unos leves movimientos de brazos. 

La verdad es que con lo que pesaban todas aquellas telas, tampoco me daba para mucho más. Tenía uno de los mejores trabajos del mundo. Hablar con mis movimientos a niños que se quedaban convencidos de que yo existía.


Vivan los Libros y los Lectores


Sin Libros no hay sueños. 

Sin Libros no hay Historias ni Historia. 

Sin Libros no hay ilusiones que mejoran las vidas. 

Sin Libros no hay personajes. 

Sin Libros hay un vacío que no se cubre con simplemente gastar el tiempo que tenemos para gastar.

Sin Libros no es posible creer que somos así por haber aprendido de lo que nos han ido dejando personas que llevan siglos sin escribir. 

Sin Libros se puede vivir, pero es mucho más aburrido.