15.6.26

Hacer ejercicio de forma sencilla para mejorar el estado de ánimo



Hacer deporte, ejercicio físico incluso moderado, es muy bueno para la salud. Para la cardiovascular sin duda, pero también para todo el funcionamiento interno, incluido el mental. Y si puedes hacer ejercicio mirando la naturaleza, en una terraza, en un parque urbano, en el campo, mucho mejor todavía.

Aumentar los ejercicios de fuerza es una excelente manera de cuidar la salud, sobre todo si eres mayor de 55 años.

Hacer ejercicio mueve la mente, la segregación de ciertos componentes ayudan a estimular nuestra forma de ver los problemas, a tranquilizarnos también, a ver las cosas de otra manera más feliz, más suave, con menos estrés.

Hacer ejercicio es sencillo, se puede hacer en casa a través de unas pequeñas tablas de prácticas sencillas, de estiramiento, de Pilates, de bicicleta estática, utilizando pesas o mancuernas, o con las gomas elásticas que se emplean en Pilates, con las que se pueden realizar un gran número de ejercicios, muy parecidos a los que se realizan con máquinas de ejercicios.

No debería haber excusa para hacer ejercicios en el suelo, de estiramiento, de levantamiento de piernas, de flexibilidad. Incluso con las gomas elásticas se pueden hacer ejercicios de fuerza en brazos y hombros, mientras se ve la televisión en el sofá.

No es necesario cansarte para sentirte mejor, y sobre todo nunca debemos llegar a un punto en donde surja dolor. Hoy con internet o a través de algunos libros, se pueden conocer muchas formas para mejorar el estado físico. No te abandones, es tu cuerpo.

101 experiencias de filosofía cotidianas de Roger-Pol Droit


En este libro, el filósofo de la Unesco Roger-Pol Droit en su libro "101 experiencias de filosofía cotidianas" nos presenta un total de más de 300 páginas, unas serie de ejercicios para hacer cada uno de nosotros a nuestra disposición y sin orden, que nos pueden hacer cambiar parte de nuestros pensamientos.

No es un libro de auto ayuda. Pero sirve para ayudarnos nosotros mismos, para entender de otra forma casi todo lo que nos rodea. Son pequeños ejercicios de duración variable, desde pocos minutos a un poco más de tiempo, incluso meses, y que explicados nos ofrecen una gran multitud de nuevas opciones de comprensión. 

Ante la muerte yo recomendaría la experiencia leve del ejercicio número 35. pero es solo un pequeño ejemplo, no es un libro tremendamente serio ni trascendental.

Hay libros fáciles, otros son complejos y duran mucho tiempo a nuestra vera. Todos son útiles, pero es posible que si te gusta dudar de la vida, cuestionarte lo que sucede a nuestro alrededor, este libro te puede ayudar a entender más situaciones ordinarias.

Por cierto, es entretenido, es fácil de leer y de entender, y simplemente hay que dejarse llevar, hacer caso al autor durante un tiempo, y hacer los ejercicios propuestos, el que te gusta en cada momento, y en donde por cierto, te indica su duración, lo que necesitas como material, y para qué sirve cada ejercicio.