17.7.25

Ya se reciclan libros, sin leerse


Compramos más libros de los que somos capaces de leer. Son como esos deseos que se nos amontonan físicamente, y que nos duele no tener tiempo para dedicarles con cariño una atención mayor que la de ser adquiridos.

Dejé de aumentar mi biblioteca digital por incapacidad. Y curiosamente ahora voy logrando algunos ejemplares digitales de libros que tengo en papel. 

La duda se duplica. ¿Cuál de los dos modelos de lectura, leo con más ganas?

Son diferentes manera de leer, de meterse en las historias y en los autores. Hay autores de los que solo leo en papel, por ejemplo Juan José Millás. Bueno, no, que me miento a mi mismo, sus artículos de periódico los leo en digital.

A mi alrededor tengo unos 2.000 libros, de los que habré terminado de leer menos de 200. Una barbaridad lo que me queda. 

Pero es cierto que casi todos ellos han pasado por mi mesa para sonsacarles datos, para revisar alguna nota o capítulo. Algo es algo, aunque sea poco.

Tengo libros tan extensos en sus conocimientos, que me asustan, me abruman. Son tratados que no sé por donde meterles mano, aunque el tema me apasiona. 

Debe ser que todavía no estoy preparado para leerlos. Pero tampoco me queda mucho tiempo vital para ello.

Nunca ha sido tan sencillo y barato conseguir buenos libros en papel y de segunda mano. En cuanto se muere el abuelo se regalan o se tiran. Y en muchos casos nadie los quiere. Hay que ir buscando amistades lejanas que se los quieran quedar, como sucede con las camadas de los perros o gatos.

24.6.25

Tengo una semana jodida. Pero me voy acostumbrando


Tengo ventanas entreabiertas, como esta, ventanas a las que no me asomo en semanas, pero que siguen abiertas por si hay viandantes que se quieren asomar a leer algo. Sois pocos, muy pocos.

Bueno, yo llamo pocos visitantes a 1.000 ó 2.000 personas al mes, siempre comparados con otros lugares o ventanas más concurridos. Nunca he sabido qué cifra de gentes que se me asoman a las ventanas entreabiertas son las correctas, mejor dicho, las mínimas.

Llevo una semana jodida, rara, dolida, apagada. Los 69 años me cayeron mal, lo cual debe ser normal, es lógico, pero como no todos los días son iguales, no todas las semanas son positivas, cuando me siento mal con 69, recuerdo mi energía cuando me salían una mala semana con 40. Y todavía me jodo más. Es malo recordar.

Me alimento de películas más que de libros, aunque superan los 2.000 a mi alrededor. Una barbaridad. Casi todos sin leer, pero muy pocos sin consultar. Es que casi todos son para consultar. En los últimos año no es muy habitual comprar páginas de lectura literaria.

Ahora estoy con la idea de ampliar más todavía mi propio Museo Digital de Obras elegidas de Pintura. Hoy es fácil tener un Museo Propio de alto nivel, con las 50 mejores obras artísticas de la historia del Arte. 

Si se trata solo de disfrutar mirando, que sean digitales sale muy barato, pues comprar es imposible, je je je.