27.2.11

Las cafeterías son maravillosos lugares para escribir literatura

Dicen y aconsejan los que entienden, que escribir en la soledad de una cafetería o un bar es un ejercicio maravilloso de creatividad. En la soledad ocupada, llena, motivadora, de un gran local lleno de gente que se mueve y te mira, que te deja trabajar en tus ideas in más miramientos que algunas miradas furtivas.
Yo no lo he practicado nunca por timidez, y eso que tengo mi cafetería preferida que es perfecta para estos ejercicios literarios, por cierto utilizado alguna que otra vez por jóvenes escritores que buscan motivarse en calma. Les miro de reojo con la envidia de saber que ellos si se han atrevido y les dejo en paz, como a mi me gustaría que me hicieran si algún día me atrevo.
Es un gran café en el centro de mi ciudad, pero dentro de una calle lateral lo que le confiere un cierto ambiente y además una calma relativa. Las mesas de mármol, están bastante separadas entre ellas y los camareros no son impertinentes con las consumiciones. Excepto a la hora del almuerzo o café de las once no hay mucha gente y en esos minutos locos la rotación es también muy alta lo que impide el agobio. Pero no me atrevo disfrazarme de escritor y que todos me puedan señalar sin decirlo. El café “El Sol” es un buen lugar para perderse una mañana y probar, aunque yo lo utilizo más para quedar con amigos e intercambiarnos sensaciones y consejos. Sería como mi despacho público, mi lugar común de reuniones serias.

26.2.11

Ser y comportarse como humanos es una obligación para los humanos

Cuando alguien consigue lo pretendido, se siente bien, sobre todo tranquilo y relajado. Pero no es tanta la alegría que acompaña al éxito como la relajación por el trabajo bien hecho y conseguido. Nunca debe acompañarse la meta alcanzada con el abandono del trabajo que nos ha servido para alcanzar lo logrado, pues entonces no habrá servido para mucho. Si somos capaces de conseguir una meta, hay que limpiarse el sudor y continuar a por otra meta, hacia otro lugar de descanso, en busca de otra satisfacción. Relajarse sólo debe ser para tomar aire y respirar profundamente.
Todo son escalones pequeño o grandes que vamos subiendo sin cesar hasta el barranco final, y esto es lo malo de la carrera pero es igual para todos. Mientras tanto y sin que nos importa esto, debemos seguir alcanzando peldaños, suavemente pero sin cesar en el intento, pues le energía de cada uno de nosotros nos pertenece y no debemos dejar de utilizarla, sobre todo si es para mejorar la vida de ls personas.
Por que somos eso, personas. Tú y yo. Ellos, los que nos rodean y los que están más lejos. Los que no conocemos. Son personas como tú y yo, y se merecen las mismas calidades de vida que cada uno de nosotros. Cada pequeño paso que demos por mejorar la vida de los demás, por poder lograr que se comparta algo de libertad, derechos o necesidades, estaremos logrando ser algo mejores en la vida. Cuando nosotros vinimos a este mundo nos encontramos una organización social funcionando de una manera determinada. Ya estaba construida y funcionando bien. Luego nuestra obligación es la de al menos dejar la sociedad en las mismas condiciones de cómo nos la entregaron a nosotros, y si es posible con mejores derechos y oportunidades. Es obligación de cada ser humano que se considera eso, humano.