30.3.10

Los libros me inundan. Los libros me pueden. Los libros son mi libertad.

Tengo más libros de los que puedo leer en mi vida. Pero a la vez intento tener cada vez más, me compro, encargo, saco de la biblioteca pública, me regalan, cojo de la basura, consigo en los rastro. ¿Me colecciono libros?, no, tal vez es que necesito estar rodeado de palabras, de historias escondidas, de ideas que transforman vidas. O tal vez es que simplemente me gusta tener muchos libros distintos donde elegir, muchos que me rodean para estar a mi servicio, según cómo me vaya el día, según cómo me encuentre en cada momento. Me gusta el papel. Tengo más libros en formato digital que en papel y aun así tengo más de mil quinientos libros en papel. Creo que son muchos ¿no?

29.3.10

No es lo mismo la depresión que estar deprimido

No es lo mismo la depresión (crónica o no) de los estados melancólicos o incluso de las personalidades tristes e introvertidas fuertes. Puede parecer lo mismo, incluso los sufrimientos personales pueden ser iguales o mayores, pero en cambio los tratamientos deben ser distintos.
Una persona con una personalidad apagada, pesimista, triste; deberá asumir que es parte de su forma de ser, que tanto ella como quienes le acompañan en su vida deben asumir esta forma de ser, por otra parte con otras ventajas importantes, y que no se le puede pedir que sea una persona festiva, abierta, extrovertida. Si se asume que es una forma de ser, se logra avanzar en el entendimiento y en asumir una realidad. Pero además en una decisión importante, nos pueden ayudar los psicólogos pero no tengo los psiquiatras que sólo curan con pastillas. Efectivamente, hay mucho otros psiquiatras que utilizan las medicaciones solo en casos muy necesarios.
Y sobre todo, ante periodos de tristeza, de dejadez, de melancolía, prohibido auto medicarse. Es muy complicado poder abandonar después la medicación.