28.10.09

Los oráculos, brujos, adivinos tarotistas y demás videntes

Si queremos tener la salud bien y el bolsillo mejor, debemos huir de todo este tipo de persona adivinas (oráculos, brujos, adivinos tarotistas y demás videntes) que lo único que saber adivinar es la cantidad de euros que pueden ser capaces de sacarte del bolsillo.
Nunca les preguntes a las brujas por tu salud o por la de tus allegados, porque sin duda influirá en tu forma de seguir comportándote en el futuro. Si que influyen en tí sus palabras. No adivinan nada pero si que sin que tú quieras, influyen en tu vida y te obligan sin darte cuenta a moverte a un lado o a otro.
La pasión por los oráculos o bujos y adivinos está bien como un entretenimiento que no te creas más que para divertirte y controlando mucho el gasto que hagas en ellos. Pero tienen que tener mucho cuidado en no caer en sus trampas y convertirte en una persona adicta.
Quien te está adivinando, quien a través del Tarot cree adivinarte algo, es simplemente un exceente profesional de los sentimientos, capaz de adivinarte lo que piensas o lo que te hace sufrir. y  a partir de esos descubrimientos, construye dentro de ti una dependencia falsa, pero no es capaz de adivinar nada que tú no le cuentes, aunque no sea con la voz. Tus gestos te delatan, tus formas y tus dolores, tus formas de explicar tus problemas les dicen mu8cho más de lo que les dices con la palabra y poreso son capaces de adivinar cosas que no les cuentas.
Mucho cuidado, porque la salud es mucho más importante que todo esto. Los adivinos y oráculos son psicólogos sin titulación. si te conformas con eso, pueden ser útiles.

La escritura y el sexo se parecen. Hay que practicar.

La escritura y el sexo tiene algunos parecidos que hay que resaltar para animarse a practicarlos.

Ambos son agradecidos y gratuitos, animan y levantan la moral y la autoestima, se practican en silencio (o no) y necesitan de alguien mas (el lector) para ser completos.

Y sobre todo, tanto el sexo como la escritura, necesitan practicarse todos los días (o todas las semanas) para no olvidarse y para que nos guste más.

Hay que escribir un poco casi todos los días para que el "gusanillo" no se pierda. 

Nada es más agradecido que escribir un poco y releerlo al cabo de un tiempo.

Entre escritura y escritura (como entre sexo y sexo) se está pensando en la siguiente escritura, ideando como gozar más de nuestro ejercicio.

No lo dudes, si un día no la apretece escribir, intenta practicar sexo o al revés.