8.11.10

Me van a despedir del trabajo, después de 40 años de oficio

Me van a despedir del trabajo. Lo de menos son los motivos, lo de más el final de una etapa, el cierre del pasado, el negro color de una puerta por la que ya no voy a pasar más.
Se acaban 40 años de un oficio, y aunque me podrían quedar otro 10 más, creo que es el momento de cerrar las esperanzas anclada en el pasado, pues el dolor si uno se pone a recordar es amplio. Todo la aprendido se va al carajo, todo lo acumulado ya no sirve para nada. Uno mismo se derrota simplemente porque no quiere seguir luchando en un mercado que no le es fácil, que no le reconocerá nunca como un profesional, que no le abrazará.
Me despiden y lo asumo con dolor, pero no con derrota. Sé que he perdido, pero mi obligación es levantar la vista y seguir mirando a la vida, sacar cuentas y adaptar la vida, intentar ser feliz y hacer felices a los que me rodean. Todo se acaba, y además debe acabarse para poder iniciar nuevos retos. La vida sigue, ya lo creo que sigue y hay que prestarle atención y descaro, ganas de seguir peleando y deseos de descubrir ventanas nuevas. Se cierra una puerta pero seguro que se abrirá una ventana.

7.11.10

Consejos para mejorar tu vida, para cambiar lo que no te guste de tu vida

Muchos de nosotros decidimos perder el tiempo literalmente, que no es por cierto la peor forma de consumir la vida. La hay peores. Pero sin duda las hay mucho mejores. Y no las sabemos encontrar.
Consumir vida como espectador de la misma es una manera de vivirla. Pero no participar activamente en ella, no incidir en la búsqueda de caminos, de sensaciones, de contactos personales, de luces y sombras pues de todo nos encontraremos, es perder la vida para nada.
Cuando nos queden pocas semanas haríamos pactos con el diablo a costa de poder recuperar días de los perdidos, horas abandonadas sin hacer nada, periodos grises de vida que nos llevó a erróneos caminos. Pero ya es tarde, nunca es posible recobrar el tiempo perdido. Es ahora cuando si que podemos tomar decisiones, sí podemos cambiar los rumbos, tomar el mando de nuestra vida. Dependemos de nosotros mismo para muchas cosas más que para simplemente ser espectadores de nuestra vida. 

Relájate, busca un lugar tranquilo y cómodo. Toma una libreta pequeña y apunta qué cosas cambiarías de tu vida actual, de tu presente. No pienses ni en tu pasado ni en tu futuro. Ahora habla solo de tu presente. Y una vez que te has hecho la lista, separa lo posible de lo imposible, lo costoso y duro de lo más sencillo y posible. Ya tienen una lista sobre la que actuar. Y si no te salen asuntos posibles es que eres muy exigente contigo mismo y no te valoras lo suficiente. Sé más real, atrévete a cambiar el rumbo. No se trata de cambiar de personas que acompañan tu vida, o tal vez si. Se trata muchas veces de pequeños cambios sustanciales para que otros muchos vengas detrás, ellos solos.
Si tienes dudas deja un comentario anónimo con tus problemas e intentaremos dar opiniones y comentarios que puedan arrojar algo de luz. Como es anónimo no se sabrá quien plantea las dudas.