A veces la cabeza nos pesa internamente, y es que la tenemos llena. Nuestro disco duro necesita ser reparado de vez en cuando, necesita un reset, una puesta a punto. De vez en cuando hay que realizarle algunas labores de mantenimiento.
Necesitamos vaciar la caché mental, tirar a la papelera algunos documentos, parte de nuestra memoria, algunos recuerdos que ya no sirves, odios que se han quedado obsoletos, manías que ya no hacen más que ocuparnos espacio y obligarnos a pesar.
Tenemos diversas maneras de limpiar nuestro ordenador cerebral. Sin duda dejarlo apagado unos días, es imprescindible. Pero además hay que conseguir que esos días sean bien aprovechados, y aquí es donde tenemos que poner en práctica algunas medidas imprescindibles.
Todos necesitamos tener todos los días un poco de tiempo propio, un espacio temporal que solo nos pertenezca a nosotros.
Pero de vez en cuando hay que hacer labores más profundas.
Necesitamos borrar el efecto memoria y cambiar de aires, de personas durante unos días, de lugares durante un pequeño tiempo. Es suficiente incluso para notar la falta de lo que se tiene y que no se valora.
Nuestra vida está llena de colores, sabores, olores que no notamos, pero que si desaparecen unos días, si que se nota su falta y sobre todo su recuperación.
Separarnos unos días de nuestra propia vida sirve además para darnos cuenta de que hay otras vidas, de que podemos elegir quedarnos o marcharnos, de que seguimos vivos y con libertad y no atados a una sola vida.
Elegir seguir, es algo que nos da valor, si es algo que realmente es seleccionado, de entre diversas opciones.
Y si no tiene distintas posibilidades, debes buscarlas, aunque solo sea para saber que existen y que si quieres, puedes.

